Esta
novela es una de las dos que me regalo mi mujer por mi cumpleaños. Viendo que últimamente solo leía novela negra
de suspense o policíaca, por su cuenta y
riesgo decidió que, momentáneamente, me vendría bien cambiar de estilo; en principio
no me hizo mucha gracia, pero después me he alegrado de su decisión ¡Qué
sabias son las mujeres…!
Datos técnicos:
Título:
La vida imaginaria
Autora:
Mara Torres
Editorial:
Planeta
ISBN:
978-84-08-03142-0
Páginas:
256
Presentación:
Tapa dura con sobrecubierta
La autora:
Mara
Torres nació en septiembre de 1974 en Madrid. Es Licenciada en Periodismo y además ha cursado estudios de
postgrado y doctorado en el Departamento de Lengua y Literatura de la UCM., así
como Literatura Comparada en la Facultad de Filología de la misma universidad.
Desde
que en 1994 dirigiese un programa de radio universitario, su carrera laboral se
ha alimentado prácticamente en este medio, trabajando en la cadena Ser (en la
redacción del programa Hoy por Hoy de Gabilondo, en Hola Madrid y La Gran
Evasión). Más tarde dirigió el programa A contraluz y después Hablar por
hablar, que le ofreció la posibilidad de escribir un libro, titulado de la
misma manera, donde recopiló una sucesión de anécdotas surgidas a través de las conversaciones
mantenidas en el programa. Después le seguiría un libro de relatos, Sin ti, con
el que se convirtió en finalista del Premio Setenil. En la actualidad presenta
La 2 Noticias, en Televisión Española. La vida imaginaria, finalista del Premio Planeta 202, es su primera novela.
Sinopsis (facilitada por la editorial):
¿Qué
pasa por tu cabeza cuando la persona a la que quieres se va? ¿Qué haces con tu
vida cuando tienes que pensarla otra vez? ¿Te la inventas? El mundo de Nata se
llena de preguntas cuando Beto la deja. Pero el tiempo no se detiene, y los
episodios que Nata cuenta de su propia historia la van llevando hacia un lugar
donde todo vuelve a ser posible. Novedosa y contemporánea, esta novela tiene el
nervio de un relato confesional, divertido y emocionante. Pero, por encima de
todo, descubre a Fortunata Fortuna, un personaje fascinante que ha venido al
mundo de la ficción para quedarse.
Personajes:
Fortunata
Fortuna, también Nata, es una joven brillante que ha triunfado en el mundo
laboral como publicista, pero su vida no ha sido nada fácil y, cuando ella
creía que había encontrado a su príncipe azul éste, sin previo aviso, la abandona y todo su mundo se viene abajo.
Pero
Nata no quiere verlo y sigue pensando en que volverá y aunque su familia, sus amigos y compañeros
–terapeuta incluida- intentan abrirle los ojos, se niega a reconocerlo.
A
través de lo que Nata nos cuenta, conoceremos al resto de los personajes, sus
amigos, sus compañeros del trabajo a Beto, su ex novio, pero ella es la protagonista
única de esta historia.
Impresiones:
Aunque
el argumento de esta historia no puede ser más corriente, la típica historia de
amor-desamor, de las que damos un pisotón y nos aparecen a cientos, esta novela
tiene algo especial, y es que Mara Torres ha expresado de una forma tan
sencilla, tan coloquial, que hasta las escenas más extravagantes no resultan
extrañas… es más, casi diría que las ves adecuadas a la situación en la que
Nata, la protagonista se encuentra.
En
esta novela acompañamos a Nata viviendo ese “duelo” que toda pérdida conlleva,
con sus esfuerzos por adaptarse a su nueva situación y suspiramos de alivio cuando comienza a
superar sus temores…
Es
una novela que engancha, yo la leí de un tirón, en una tarde-noche, empiezas a leerla y te metes tan de lleno en su trama que no ves el
momento de dejarla y cuando la terminas te deja una sonrisa en la boca.
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| Grabado de Antonio Alvarez Gordillo |
“Hoy
por la noche no podía aguantar más y, antes de dormir, he ido volando con mi
cama hasta tu casa y me he presentado allí sin avisar. He entrado por la
ventana, he aparcado la cama en tu salón y me he quedado a ver qué hacías. Tú
te has levantado del sofá, has puesto música en el iPad, te has encendido un
cigarro y has ido a la cocina a ponerte una copa. He sonreído. Se ve que no has
cambiado mucho tus hábitos desde que no estás conmigo. Cuando has vuelto de la
cocina te has acercado a la mesa del ordenador, has tecleado tu clave, te has
sentado en la butaca y has sacado del cajón uno de tus cuadernos. Yo me he
quedado muy quieta en mi cama, observándote sin hacer apenas ruido y cuando ya
estabas completamente enfrascado en tus dibujos he empezado a hablar”.


